Resolución sobre el trabajo infantil

El Segundo Congreso Mundial de la Internacional de la Educación, reunido en Washington D.C. (Estados Unidos) del 25 al 29 de julio de 1998: 1. Recuerda a. La Declaración sobre los Derechos Humanos de la ONU, donde se establece que, toda persona tiene derecho a una educación obligatoria y gratuita, por lo menos en los niveles elementales y fundamentales; b. La Convención sobre los Derechos del Niño (al efecto de la Convención, se entiende por niño a todo ser humano desde su nacimiento hasta los 18 años de edad, salvo que, bajo la ley aplicable al niño, haya alcanzado antes la mayoría de edad), establece el derecho del niño a estar protegido contra la explotación económica y contra el desempeño de cualquier trabajo que pueda ser peligroso, o entorpecer su educación, o que sea nocivo para su salud, o para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social; c. El Convenio 138 y la Recomendación 146 de la OIT sobre la Edad Mínima de Admisión al Empleo, que estipulan que la edad laboral mínima no debe ser inferior a la edad necesaria para haber completado la escolaridad obligatoria y, en ningún caso, inferior a los 15 años; 2. Respalda las observaciones del Director General de la OIT: "La niñez es un período de la vida que debería dedicarse, no al trabajo, sino a la educación y la formación; el trabajo infantil, por su propia índole y por las condiciones de trabajo en que se realiza, compromete a menudo el potencial de los niños de llegar a ser adultos productivos y útiles en la sociedad. Finalmente, la utilización del trabajo infantil no es inevitable, y es posible progresar hacia su eliminación dondequiera que exista la voluntad política de combatirlo con determinación"; 3. Observa que, a pesar de la creciente toma de conciencia en torno a esta escandalosa forma de explotación de los más débiles de nuestra sociedad, el trabajo infantil sigue existiendo de muchas maneras, incluyendo el trabajo forzoso, y viene incrementándose en los países en desarrollo como consecuencia de su situación económica. Hoy afecta incluso a los grupos más marginados de los países industrializados; 4. Condena a los gobiernos que no legislan de forma integral ni actúan resueltamente contra el trabajo infantil y los empleadores que explotan a los niños y niñas para aumentar sus beneficios; 5. Acoge favorablemente la creciente acción sobre el trabajo infantil llevada a cabo por la OIT, UNICEF, la UNESCO, la CIOSL y los SPI asociados a la CIOSL y se compromete a trabajar conjuntamente con ellos; 6. Saluda la labor contra el trabajo infantil realizada ya por muchos afiliados de la IE; 7. Admite la contundente evidencia - que se desprende inclusive de los más recientes estudios de casos realizados por la OIT-IPEC y la IE - de que la educación es uno de los factores más determinantes en la prevención del trabajo infantil y el alejamiento de los niños y niñas del trabajo; 8. Reconoce que la eliminación del trabajo infantil y el mejoramiento de la calidad de la educación están interrelacionados - no se obtendrá lo primero sin alcanzar lo segundo - y que los docentes, los educadores y sus organizaciones tienen que contribuir de manera crítica y profunda a la eliminación del trabajo infantil, al igual que los políticos, funcionarios gubernamentales, empleadores e instituciones financieras interna-cionales. El Congreso determina que la Internacional de la Educación debe: 9. Establecer como máxima prioridad, para los años 1998-2001, una campaña mundial contra el trabajo infantil destinada a estimular la participación activa de todos los afiliados para alcanzar objetivos tangibles que habrán de presentarse al Tercer Congreso Mundial de la IE, y que tenga como objetivos: a. evitar que más niños y niñas sean víctimas del trabajo infantil; b. retirar a los que ya trabajan actualmente y ofrecerles una educación efectiva y de calidad; c. como medida transitoria, por un período determinado, ofrecer el acceso a la educación y la oportunidad de participar en programas educativos ordinarios, para los niños mayores, durante parte de su tiempo de trabajo y únicamente si resulta imposible sustraerles de su trabajo; 10. El Congreso hace hincapié en que la eliminación del trabajo infantil en determinadas regiones requiere un fortalecimiento sustancial de los fondos de desarrollo. La IE invita por lo tanto a todas las organizaciones miembros a presionar a sus respectivos gobiernos para que dediquen cuanto antes al menos 0.7% de su PNB a la cooperación para el desarrollo. Se debería dedicar un importe mucho mayor de este porcentaje al desarrollo y la mejora de la enseñanza primaria pública. 11. Concentrar la campaña en seis áreas estratégicas: a. oposición a las políticas económicas y sociales que provocan el trabajo infantil; b. legislación integral y cumplimiento efectivo; c. inclusión de los problemas centrales del trabajo infantil en la políticas nacionales de educación; d. políticas gubernamentales de educación de máximo alcance y recursos para ofrecer, servicios universales, gratuitos y de buena calidad a la primera infancia, escolaridad primaria y secundaria obligatoria que abarque servicios educativos transitorios y especiales, así como formación técnica y profesional y enseñanza superior; e. mejor formación, situación y condiciones de trabajo para los docentes y el personal auxiliar; f. ayuda a los ingresos familiares y oportunidades de empleo para los padres y madres. El Congreso llama a las organizaciones afiliadas a: 12. Adoptar políticas específicas y un programa de acción contra el trabajo infantil; 13. Cooperar con la Internacional de la Educación y, a través de ella, con la CIOSL, la OIT, UNICEF y la UNESCO, y con otros sindicatos, centrales sindicales y organizaciones no gubernamentales en el ámbito nacional para eliminar el trabajo infantil en el ámbito nacional, regional e internacional; 14. Contactar y urgir a todos los gobiernos para que ratifiquen los tratados internacionales relativos al trabajo infantil, asi como el Convenio N°138 de la OIT que especifica la edad laboral mínima; 15. Mostrar la realidad del trabajo infantil a los afiliados al sindicato y al público en general, concientizando a la opinión pública y orientándola en contra de la explotación infantil; 16. Hacer campaña en favor de recursos adecuados para la expansión de la educación pública, incluyendo servicios de calidad para la primera infancia, escuelas, educación transicional y especial, y formación técnica y profesional para garantizar a todos el acceso a la educación; 17. Desarrollar, en los países industrializados y en desarrollo, material escolar apropiado que trate el problema del trabajo infantil para los niños y niñas estudiantes en riesgo de caer en el trabajo infantil o que consumen productos manufacturados con trabajo infantil. Los documentos de IE/IPEC y de IE/FIET pueden servir como documento de base para este material escolar; 18. Promover una formación docente de calidad y el desarrollo profesional durante la carrera que permita a los docentes satisfacer las diversas y especiales necesidades de los niños y niñas, particularmente de los más desfavorecidos, los que corren el mayor riesgo de caer en el trabajo infantil y los que ya trabajan; 19. Promover que el sistema escolar haga un seguimiento del problema del trabajo infantil, y contribuya a la investigación sobre la proliferación del ausentismo escolar y su relación con el incremento del trabajo infantil; utilice esta información en el trabajo con los padres y las comunidades locales, para que comprendan el valor de la educación y el costo del trabajo infantil, y se animen a participar en la toma de decisiones sobre la educación de sus hijos junto con los servicios de la primera infancia y las escuelas; 20. Considerar la extensión de la afiliación sindical a los docentes asalariados que trabajan en el sector "informal" reconociendo así la necesidad de incluir la educación transicional como parte integral del sistema educativo, y que los que trabajan en los sectores formal e "informal" tienen objetivos comunes y mucho que aprender los unos de los otros. 21. Ejercer presión junto con otros sindicatos y organizaciones no gubernamentales para brindar programas integrales a las familias pobres cuyos hijos son, o corren el riesgo de convertirse en trabajadores infantiles, incluyendo servicios sanitarios, alimentación para niños que asisten a instituciones de la primera infancia, educación para adultos, formación técnica y profesional y programas de empleo, así como ayuda económica a las familias. 22. Asegurarse de que las organizaciones miembros a la IE establezcan redes regionales de intercambio de información, debatan el tema del trabajo infantil periódicamente y adopten acciones conjuntas para resolver el problema.

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