Canadá: Un regreso seguro y sostenible a las escuelas públicas

La Canadian Teachers’ Federation (CTF/FCE) insiste en la necesidad de adoptar todas las precauciones necesarias para abrir las escuelas públicas con seguridad.

El hecho de que todavía no se hayan adoptado dichas medidas, en gran parte debido a la inadecuación de los recursos y al diálogo social, implica que es necesario trazar una estrategia a largo plazo para garantizar el éxito de la reapertura de los centros. Una reapertura fallida que favorezca la propagación del virus podría llevar a un nuevo cierre de las escuelas.
 
En una declaración redactada tras conversaciones extensas con las estructuras provinciales del sindicato, la CTF/FCE comunica que ni los Gobiernos provinciales ni el Gobierno federal han puesto a disposición fondos suficientes para garantizar el distanciamiento físico, la disponibilidad de equipos de protección individual (EPI), la higiene, las modificaciones físicas y otras medidas necesarias para el funcionamiento seguro de las escuelas. Los sindicatos llevan meses exponiendo sus argumentos, pero “las recomendaciones de nuestra profesión y de nuestro sector han sido en su mayor parte ignoradas y se ha silenciado a los docentes y las docentes, lo cual es motivo de preocupación”.
 
El sindicato recomienda adoptar un enfoque gradual para reducir el riesgo, a fin de garantizar que las medidas que ya se han adoptado, aunque no sean las adecuadas, no se malogren y no se pierda tiempo:
 
“Para ello, en lugar de apresurarnos a abrir sin planes adecuados, necesitamos trazar una estrategia que vaya más allá de septiembre. Retrasar o escalonar el regreso del alumnado a las escuelas brindará al equipo docente y al personal de apoyo el tiempo necesario para preparar adecuadamente las aulas y los espacios comunes, lo cual es preferible a una reapertura fallida. Por el contrario, los planes actuales para la reapertura de las escuelas presentados por las provincias y territorios no sitúan la precaución en un lugar central”.
 
Una encuesta realizada en junio a más de 18 000 de las 300 000 personas representadas por el sindicato reflejó la preocupación por la reapertura segura de los centros escolares. La encuesta también reveló reservas de las personas encuestadas en cuanto al aprendizaje en línea en lo que se refiere a la educación de calidad, que depende en gran parte del contacto y las relaciones sociales. Además, en ella queda patente la preocupación del profesorado por la equidad, ya que las desigualdades han aumentado debido al cambio a la educación en línea. El personal docente también se mostró preocupado por las repercusiones que el aislamiento y el estrés en este entorno de aprendizaje artificial puedan tener en la salud mental del alumnado. Como parte de los preparativos para la reapertura, la CTF/FCE ha publicado un manual sobre enseñanza y aprendizaje sensibles al trauma.
 
Los docentes y las docentes en Canadá, al igual que los de muchos otros países, quieren proporcionar a sus estudiantes el mejor entorno de aprendizaje posible y garantizar que el sistema de educación pública es sólido y contribuye a construir sociedades más justas, decentes y democráticas. Esto implica que las escuelas deben ser seguras. 
 
Como concluye la declaración, “si las escuelas siguen siendo santuarios seguros para el aprendizaje, 2020-2021 será un año académico del que todos y todas deberíamos estar orgullosos. Si, por el contrario, se recortan gastos y no se adoptan las medidas de salud y seguridad necesarias, el efecto dominó del fracaso se sentirá mucho más allá de las aulas”.
 
La declaración íntegra de la CTF/FCE está disponible aquí.